Lento caminar.

Paseo_Karl_Johann

He empezado a sentir
Que las cosas, las palabras,
Remiten a un vacío.
Y que el llanto habla de lo poco
Y los hombres tienden a conformarse
Con mucho.

He empezado a sentir,
Que no hay lugar para la risa,
Y que las tenues sonrisas
De los transeúntes,
Se vuelven abrazos lejanos,
Que infunden terror.

He visto los ojos de la gente
He sentido ternura y desidia
Y, casi siempre,
Me he detenido en mis zapatos,
Los veo trastabillar, ir de uno en uno,
Conducirse como pueden,
Entre infinidad de pasos
Que transitan las aceras.

A veces,
He sentido que vivir es un traspiés,
El caminar ebrio y desorientado
De los niños al crecer.
Y que las palabras no dicen nada,
Más allá del rostro de la gente
Al enunciarlas.

Así,
Me veo algunas veces hablando,
Riendo, llorando,
Caminando en círculos,
Buscando a la gente
En la infinidad de las paredes.
Veo sus retratos,
Y sigo con mis pasos,
Retando a la suerte,
Soñando vivir.

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Distancia entre las dos puertas cerradas.

Magritte

Distancia es estar aquí encerrado
Con las puertas cerradas,
De la vida, del tiempo,
Del cuarto.

Distancia es pensar que todo va a cambiar
Pensar que algún día algo pasará
Pensar que, seguramente, algo vendrá
Es la distancia entre las palabras y la realidad
Entre la vida y la muerte,
Eso que termina,
Para reír y empezar.

Es la distancia…
Veintitrés años de idas
Y venidas,
Algunos buenos ratos
Un par de felices años…
Y el resto se soporta.

Y se vive para aguantar
Y volver a ser feliz
Y así se escriben
Convulsivas palabras
Que desean vomitar
Copular
Sobre el papel.

“Todo sea
Por volver a ser
Feliz”
Repito
Y miro a la pared.

Son dos puertas que cierro
Para nunca más abrir
Y que sólo quede la distancia
Y el recuerdo,
Una sonrisa en la cara
Para poder morir.

Dos puertas que se cierran:
Vivir, morir
Al nacer.
Apago las luces
Sólo queda…

Solo quedo.

Suficiencia.

Borrachos-Vincent Van Gogh

Nunca he bebido lo suficiente
Pero sí sé que lo he hecho
Con suficiencia.

Las palabras brotan al compás del anís
Del whiskey, del baccardí
De lo que haya en el instante
Sea ginebra o Jaggermëister
La sonrisa siempre
Está allí.

Nunca he bebido lo suficiente
No pretendo hacerlo
Beber es vivir,
Rehusarse a morir
Beber es luchar contra todo aquello
Que quiere martillar
Las ilusiones, los pesares
Eso que lo hace a uno
Seguir.

Beber es pelear
Pelear consigo mismo
Hasta que los sueños se hacen realidades
En la crueldad del instante
En que la inconsciencia es la otra puerta
Hacia la consciencia.

Beber, beber
Beberé hasta que el hígado se muera
Hasta que las vísceras estallen
Hasta que los niños sean hombres
Y los hombres sean niños
Beberé hasta que el vómito sea mi aullido
El aullido contra el silencio
Y los cuervos se desparramen sobre mí
Y no vean más que un cuerpo
Luchando
Jugando
Siguiendo
El trayecto
Existiendo.

Beberé
Beberé hasta que nadie más esté allí
Hasta que los muertos me sirvan las copas
Y los vivos no compren Jack Daniel’s
Beberé al ritmo de Pantera,
De Black Sabbath
De Def Leppard
Beberé con la misma mueca

El fastidio no se irá.

Beber es resistir
Es no resignarse a seguir,
Como todos
Como esos que creen que están bien
Que se resignan a tener un carro
Y cumplir los horarios del trabajo.

Beber es conocer el lado oscuro
Ese que sale en los mejores momentos
En los momentos más obtusos
Ese que en las sonrisas
Siempre tiene tiempo
Para recordar las desdichas.

La bebida es guía
La guía hacia sí mismo
Ese que se esconde
Tras los modales
Y los laberintos
De la consciencia;
Beber es de valientes
Tan de valientes que hay que andar con miedo
Los borrachos no tenemos tiempo
Para los pendejos
Que se toman dos copas y ya están viendo
El reloj,
Buscando un taxi
Sintiendo las sábanas
Oliendo el rocío
Sin pensar en mañana.

Beberé
Beberé hasta que los oídos me sangren
Y la música sea el aullido
Y mis gritos convulsivos
Estallen más allá del inodoro.

Beberé mientras sigo vivo
Beberé más allá que los míos
Me aguanten en el camino,
Beberé para estar solo
Para retorcerme en este cuarto
Para poder pensar en todo
Para reunirme con mi yo más lascivo
Para sentir que por un momento
Estuve vivo.

Beberé hasta que las palabras estallen
Y ustedes, los que no lo hacen
Tengan miedo.

Iré por ustedes, hijos de puta
Iré por ustedes
Y les diré todo eso que piensan
Eso que piensan mientras callan
Y cagan en sus baños.

Iré por ustedes mientras todos los abrazan
Les recordaré qué son
Qué desecho son
Les recordaré que yo,
El beodo
Sigo allí.

En este cuarto sin luces
Con la resaca que estalla
Y no importa,
Si mañana no respiro
Si mañana estoy ahorcado
Sometido al etanol
Sumergido en el licor.

No importa
Mientras este grito
Brote de algún sitio
Mientras sepa que aún
No estoy perdido.

Mientras sepa que aunque muerto
Borracho estuve
Siempre vivo,
Y nunca rehusé
Ni una puta copa
De vino.

Amando la soledad

Grosz

Amando la soledad
Encerrado en este cuarto
Perdido entre unos trastos
Que hablan de mí.

Sumergido en todo esto
Con los ojos cansados
De cambiar canales
Y pasar por mi vida
Sin vislumbrar
Señales
Que sirvan de guía.

Amando la soledad
Mientras las escopetas eructan
Y los niños desarman fusiles
Mientras los soldados se multiplican
Y las guerras van y vienen
Mientras las vidas se pierden
Y los impuestos se incrementan
Como si no hubiese sitio
Suficiente
Para tanta gente.

Amando la soledad
Aferrado a ella
Borrando el pasado
Incinerando el presente
No hay futuro,
Sin ella
Y el pasado es tormento
Y el amor son tres pasos
Hacia la botella
Consumido, ya bebido
Sangra el anís
En la garganta
Y me pregunto
¿Dónde se ha ido?

¿Dónde se ha ido?

Y no hay nadie que conteste.

Solo
Solo
Raído
Perdido
Entre la gente
Solo
Mientras los árboles tiran frutos marchitos
Y los perros me muerden por la espalda
Mientras busco una sonrisa en un vaso de agua
Pero esta yace
En una botella de aguardiente
Mientras los sueños se esfuman
En un cigarrillo que se extingue
Sin llegar a nada.

Amando la soledad
Detestando el instante
Volviendo a detestarte
Amando el poder odiarme
Sonriéndole a la muerte
Bebiéndome los escaparates
Perdiendo ante la vida
Jugando a existir.

Amando la soledad
Me inclino hacia la cama
Cierro los ojos
“Ojalá nunca
Llegue mañana”

Apago la luz.

En la casa de J.

candelariaBogotaNoche

Estábamos bebiendo
Con J.
Me decía
Algunas cosas
Sobre la fatalidad.

“Vos ya entendiste”, me decía
Mientras servía
El viejo Fernet
“Nos vamos a morir
Cualquier día
En cualquier momento”.

Yo sabía que sí
Nos íbamos a morir
Y estábamos
Allí
Para beber
Y seguir
Viviendo
Hasta que el sol llegase
Y rompiera
La cordura.

“Sí, por eso hay que beber”
Le dije
Y me tomaba otro trago
De ese licor amargo
“Nos vamos a morir,
Puto”
Contestaba
Aquel
Que había perdido
Sus mierdas más
Preciadas.

Yo lo tenía
Todo
Pero podía
Entenderlo
Algo había allí
Algo
No sé si era la perra
Ramona
O el Fernet
O el aguardiente
O la botella
Que estaba vacía
En una esquina
Pero podía
Comprenderlo.

Estábamos vivos
Con la garganta
Descocida
Y los ojos
Calcinados
Estábamos
Sobre el infierno
Dando pasos
Ensangrentados
Y aún éramos
Dos jóvenes
Y ya sabíamos
Que íbamos
A morir
Y no hay consuelo
Que calme
La rabia
Y la desolación
Que eso causa.

“Mejor sirve otra copa”
Le dije
Y tomé lo que más pude
“Nos vamos a morir,
Puto”
Me repitió
“Nos vamos a morir,
Y por eso es que
Vos sos mi hermano”
Y yo
Siempre
Intranquilo
Le dije
“Vivir es perder”.

“Vivir es perder”
“Vivir es perder”

Vivir es perder
Siempre
Un poco
Hasta morir.

Y ahí fue que cada quien
Se acostó a dormir
Mientras el sol
Incineraba
Aquella sala.

No puedo escribir: Sucio desencanto.

No puedo escribir
No me fluye una mierda
Las palabras se entrecortan al instante en que brotan
Demasiado cargadas, espesas
Coagulando heridas que no han sangrado
Los versos se chocan entre sí, y no tienen sentido.

¿Qué putas tiene sentido?
Me pregunto mientras tomo aire
Escupo al suelo, miro a la ventana
No tengo respuesta, la respuesta es nada
“Nada, ni un carajo” digo mientras golpeo las paredes
Con insultos que parecen proclamas
Con la rabia que no termina de encarcelarse en mis entrañas.

Y no surge una mierda
De los versos queda un puto cadáver exquisito
Uno involuntario, poco surrealista
Demasiado abstracto
Y me surge una pregunta
Una, sólo una
Demasiado estúpida, demasiado importante:

¿Qué mierda puedo hacer?
¿No tengo nada para decir?
¿Dónde putas se fue todo lo que quería escupir?

Tan sólo una pregunta que se encuadra en muchas:

¿Para qué vivir?
¿Para qué vivir?
¿Para qué vivir?

Me repito mientras recuerdo
Que en la nevera no tengo mucho
Tan sólo una botella de vino
Una de tantas
Y lo digo mientras pienso
Que mañana será un día
Uno de tantos
En los que me encontraré con otros náufragos
Con imbéciles con los sueños destrozados
Demasiado cansados como para permanecer parados
Extraviados ante tantos faros
Mesías de lo profano
Entre las putas, en el desierto de cemento
Con los ojos arañados
Con un poema encabronado:

De esos sucios
De esos que manchan las paredes de los incautos
Las consciencias de los felices, de los maravillados
De aquellos que desfilan en el asfalto
Con el cemento en los brazos
Abrazando una puta vida
En la que son tan sólo otros extraños.

Vivir para la poesía: vivir para el sucio desencanto.

 

 

El grito.

He perdido las ganas
De ver las rosas
Sonreír ante las espinas
Perderme en los pliegues
Arrastrar una caricia.

Me he visto quebrado
Demasiados visos
Ojos apesadumbrados
En el asfalto de nadie
Los niños mueren en llanto
Y la gente se tropieza
Inertes, sin conciencia.

Todos caminan rápido
Extraviados, apesadumbrados
Con rostros enjuagados
De sudor, exhalaciones y rezagos
Una humanidad en constante desarraigo
Mientras los carros aúllan
Y los faros titilan
Titubeantes
Perdidos en la tierra de nadie.

Y con cada paso
Gritos se encogen en la garganta
Nudos condensados en ira
Esperando el caos para ser desatados
Refugiados tras la cobardía
En otro ente con una vida jodida
Que aún no puede vislumbrar
Romper sus ojos
Quebrar el cristal
Dejar el miedo
Traspasar el diván

Ser quienes somos
Cortar el puto antifaz
Los días están contados
Y al conteo estamos condenados

Del grito un hallazgo
Rebeldía para pasar el rato.