No puedo escribir: Sucio desencanto.

No puedo escribir
No me fluye una mierda
Las palabras se entrecortan al instante en que brotan
Demasiado cargadas, espesas
Coagulando heridas que no han sangrado
Los versos se chocan entre sí, y no tienen sentido.

¿Qué putas tiene sentido?
Me pregunto mientras tomo aire
Escupo al suelo, miro a la ventana
No tengo respuesta, la respuesta es nada
“Nada, ni un carajo” digo mientras golpeo las paredes
Con insultos que parecen proclamas
Con la rabia que no termina de encarcelarse en mis entrañas.

Y no surge una mierda
De los versos queda un puto cadáver exquisito
Uno involuntario, poco surrealista
Demasiado abstracto
Y me surge una pregunta
Una, sólo una
Demasiado estúpida, demasiado importante:

¿Qué mierda puedo hacer?
¿No tengo nada para decir?
¿Dónde putas se fue todo lo que quería escupir?

Tan sólo una pregunta que se encuadra en muchas:

¿Para qué vivir?
¿Para qué vivir?
¿Para qué vivir?

Me repito mientras recuerdo
Que en la nevera no tengo mucho
Tan sólo una botella de vino
Una de tantas
Y lo digo mientras pienso
Que mañana será un día
Uno de tantos
En los que me encontraré con otros náufragos
Con imbéciles con los sueños destrozados
Demasiado cansados como para permanecer parados
Extraviados ante tantos faros
Mesías de lo profano
Entre las putas, en el desierto de cemento
Con los ojos arañados
Con un poema encabronado:

De esos sucios
De esos que manchan las paredes de los incautos
Las consciencias de los felices, de los maravillados
De aquellos que desfilan en el asfalto
Con el cemento en los brazos
Abrazando una puta vida
En la que son tan sólo otros extraños.

Vivir para la poesía: vivir para el sucio desencanto.

 

 

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Un buen momento.

Estamos pasando un buen momento
Nuestras mentes se pierden en la cerveza
Los pensamientos se hilvanan en la lucidez del instante
Con suficiencia
Sin mayores trastes.

Seguro que estamos bien
Lo pensamos mientras los sorbos bajan amargos
Y el frío de la cebada quema la garganta
Los ojos distraídos
Las pupilas se dilatan
El cuerpo se retuerce
Mientras nuestra alma calla

Todo está muy bien, genial
La luna alumbra el asfalto
De la esquina donde estamos
Perdidos ante el hallazgo
Del mugre, de tanto barro
Demasiado calor humano
En la calle otro asesinato
La brisa baja seca
Tras la lluvia que nos golpea el rostro
Mientras agachamos la cabeza
Y buscamos en el neón la salvación
Una luz en el callejón
Pero de seguro estamos bien.

De seguro estamos bien.

Puede que sigamos bien
En nuestras mentes ya se dilucida el hartazgo
Pensamientos difusos perdidos en el neón
En el frío de las luces
Caemos de bruces
El roce con el cemento
Imágenes que se sobreponen.

Nos levantamos
Al sentir la lágrima que se esconde
En la sonrisa
En el trago
En el puto asco
Mientras nos perdemos
En nuestros cuartos
Y nos quejamos del mundo
Que es sucio
Corrompido
Demasiado abstracto y jodídamente corroído
Decidido a destruirnos

Y bajamos otro trago
Anís incinerado
Quema la garganta
Odiamos los rezagos

“Mañana será otro día”
Nos repetimos cubriendo el rostro
Mintiendo ante la almohada
Los deseos de otra noche alcoholizada.