Distancia entre las dos puertas cerradas.

Magritte

Distancia es estar aquí encerrado
Con las puertas cerradas,
De la vida, del tiempo,
Del cuarto.

Distancia es pensar que todo va a cambiar
Pensar que algún día algo pasará
Pensar que, seguramente, algo vendrá
Es la distancia entre las palabras y la realidad
Entre la vida y la muerte,
Eso que termina,
Para reír y empezar.

Es la distancia…
Veintitrés años de idas
Y venidas,
Algunos buenos ratos
Un par de felices años…
Y el resto se soporta.

Y se vive para aguantar
Y volver a ser feliz
Y así se escriben
Convulsivas palabras
Que desean vomitar
Copular
Sobre el papel.

“Todo sea
Por volver a ser
Feliz”
Repito
Y miro a la pared.

Son dos puertas que cierro
Para nunca más abrir
Y que sólo quede la distancia
Y el recuerdo,
Una sonrisa en la cara
Para poder morir.

Dos puertas que se cierran:
Vivir, morir
Al nacer.
Apago las luces
Sólo queda…

Solo quedo.

Gritos en la calle…

kokoschka

De vez en cuando escucho los gritos
De la gente en su silencio,
Aullidos que pesan en la conciencia
Y no revientan cristales.

De vez en cuando escucho la algarabía de la vida
De todos los marchantes,
Se escurren por las avenidas, por el transporte
En la fila de los bancos,
A veces en los restaurantes,
Se escuchan sus susurros
Se desvían las miradas.

Nadie quiere ver a nadie
Y al estrépito de los teléfonos acude la muerte:
Movimientos involuntarios,
Dedos apabullándose en bolsillos angostos
Quebrándose en convulsivo movimiento.

Nadie llega a nada.

Todos escarban en sitios ya recabados
Esperando encontrar algo.
Escarban cadáveres como si fuesen alimañas
Mordiendo carne que cada vez sabe más rancia.

Yo los acompaño
Soy la risa en el silencio
La voz que quiebra la marea,
El llanto en medio de la procesión.

Me detengo de vez en cuando a mirar,
Sólo a mirar,
Me detengo en sus ojos opacos,
No muy brillantes,
Ojos felices sin demasiadas lagañas
Ni lágrimas para contar.

Corto los recuerdos con pinceles bañados en gasolina
Esperando que el lienzo pruebe el fuego.
Y de vez en cuando los miro
A veces hablo,
Sonrío,
De la misma manera que, creo,
Ellos lo hacen.

No lo consigo.
Me voy solo.
Sigo solo.
A pesar de concurrir en las filas de los bancos
Asistir a los mismos restaurantes
Dormir en las mismas sillas
De los mismos precarios buses,

No soy de lo mismo,
Y a veces creo
Al mirarme al espejo,
Que los ojos me brillan
Y detrás del iris oscuro
Se dibuja el silencio…
Un grito que brilla, y busca,
El humo que apacigua el fuego.

Miro de cerca
Y sonrío.
Ojos quebrados reflejados
En un viejo espejo de baño.

Sigo así.

 

Nuevos días…

Wim wenders en el curso del tiempo

Nunca tuve mi chance:
Siempre fue lo que quisieron
Lo que ellos quisieron,
Y me enseñaron a querer.

Entonces me acostumbré
Y caminé.
Por donde era
Como debía ser.

Me quedé con eso:
Con los ideales de la clase media
En un país de inexistente clase alta
Nutriéndose de la miseria.

Crecí con la publicidad
Con una T.V. encendida
Mostrándome cantidades de mierda
Que no necesitaba.

Me quedé con eso…

Y ahora, mientras escribo todo esto,
Recuerdo lo que fui
Lo que he sido:
Es esto,
Un poco lo que me dijeron
Un resto de lo “otro”.

De eso otro que llaman
(llamo)
“Fracaso”.

Me quedé con lo que no debía querer
Porque me hizo sangrar.
Y eso me traía
De nuevo
Un poco de humanidad.
Sonreía,
Sonreía cuando eso pasaba
Estaba aprendiendo algo
Eso que me habían quitado
Eso que podía matarme.

Lo sigo aprendiendo
Con cada paso
Y caída;
Con cada avenida
Transcurrida
Y con cada copa
Que se quiebra en risas.

Lo aprendo con un par en el camino
Por el camino
Disfrutando de lo que venga
Rasgando un poco…
Las vestiduras del pasado.

Soy esto,
Y otro poco
Que
Así no sepa,
Así no conozca,
Está por venir.

A la mierda lo que venga…
Todo se lo lleva el tiempo
O lo estanca el papel.

Sabía lo que le decía.

edvard_munch-madonna

Le había dedicado varios versos a la noche
A la luna, a las mujeres. A ella, y ya.
Había hablado conmigo mismo,
Sin reproches,
Sin más para lamentar.

Aquí,
Ahora,
Danzando licores
Como luces en la noche.
Esperando a que algo pase,
(lo espero)
Y así sigo
Jugándole al derroche.

Bebo dos tragos,
Sonrío ante ti.

“Todo está bien”
Repites
“Todo está bien”
Me digo,
Mientras tiro la copa
A la boca
Y vuelvo a saborear.

El anís se estruja
Cavila entre las vísceras y la garganta
Añora felicidad.

A eso me dedico
A eso le juego
En estos días
Sin amor
Sin paz

Con una gota
De amistad.

Bebo una copa
Vuelvo a sonreír.

“¿Me quieres?”, pregunto,
Para luego morir.

“¿Me quieres?” repites
Oculto la cara,
Me alejo
Sin ti.

 

 

Aires cansados.

christies_picasso_retrato_de_angel_fernandez_soto

Ahora que llegan
Estos tiempos de aires
Pesados, cansados,
En medio del mismo cuarto,
De la misma casa,
De las mismas cosas y personas,
No queda de otra,
No queda más que,
Levantar el brazo,
Llevar  la copa
A los labios,
Y quedarse ahí.

Esperando,
Esperando a que pase algo.

Como si algún día,
Algo pasase.
Como si algún día
Las cosas cambiasen
Y todo fuese mejor.

Y ahí vuelvo a levantar la copa,
Y todo parece dilatarse,
Hasta que no hay ruido,
Hasta que no quedan juzgados,
Ni mujeres, ni trabajo,
Ni gente, ni carros,
Ni viajes, ni Neiva,
Ni nada.

Y sólo queda el dolor,
Inerte, en esa misma posición
Clavándose adentro,
Sirviendo otro trago
Riendo en el silencio,

Y estoy ahí,
En la sala,
Con todo,
Para nada.

Y vuelvo a empezar
Para nunca morir.

Culminación del dolor: La senda del perdedor.

pic-bukowski1

Un pequeño homenaje a Charles Bukowski en el día de sus cumpleaños.16 de agosto de 2013.

Nos dijeron como vivir
Y se olvidaron de enseñarnos
A maldecir,
Nos dijeron que saldría bien
Que todo al final estaría bien
Y Nos tiraron ahí:
Con la sangre en nuestras manos
Y el llanto de la vida.

Nos enseñaron a perder
Nos criaron para perder
El primer suspiro, la primera partícula de aire
Fue llanto, dolor
De haber dejado el paraíso,
Llegamos a la tierra
A sufrir,
A perder,
A perder hasta algún día
Ser felices.

Vivimos con esa esperanza
Luchar todos los días
Levantarse cada mañana
Gritar en silencio
Romper las paredes
Escupir desde el fondo
De las entrañas;

Y todo sirve para nada.

Perder,
Para ver si algún día
El destino se amedrenta
Mira los ojos
Siente la sangre
Emanando de los poros
Y se calma,

Y me deja ser feliz.

Nunca pasará
Nunca será
Todo al final
No deja más que muertos a los pies
Cadáveres de amigos
Demasiados enemigos
Y el cansancio de luchar.

Pocos nacen para ganar.

Yo perderé,
Hasta que el cuerpo deje de cicatrizar.

Todos se irán.

the-plague-1898

Un día todos se irán
Y yo no me habré ido
Se irán con sus pocas cosas
Pocos recuerdos, quijadas rotas
Y se esfumarán bajo el cemento.

Todos les rezarán
Todos les recordarán
Se acordarán de lo  bueno,
Obviarán lo malo
Llorarán el recuerdo
Y lo tirarán sepultado
Al son de la madera crujiente
O de los huesos que se hunden
En el barro…

Un día todos se irán
Lo sé,
Se irán los que quise,
Los que no, también
Se irán con sus pocas cosas
Nos dejarán sin nada
Y cada día se estará más solo
Y no habrá vuelta atrás
Esperando, esperando a que algo pase
A que el malestar llegue de pronto
O de frente
Y todo se acabe
Y no quede más que rezar, para los imbéciles,
O llorar, para los demás.

Unos pocos nos quedaremos
Arrancándole las flores a los cementerios
Rememorando lo bueno, lo malo
Sobre todo lo malo
Que es lo que enaltece
Al espíritu humano:
No se es hombre por bueno
Inviable es la existencia,
Se es hombre por defecto
No queda de otra
Y a eso se juega.

Cuando queden pocos
Recordaré lo que pueda
Y arrastraré el féretro
Mirando al cielo
Si hubo Dios, si lo hay,
Que venga y me chupe los huevos.

No hizo nada,
No nos quiso
Pudo hacerlo.

Sembraré el resentimiento
Recogeré los frutos
Si hubo Dios
No lo culpo:
El corazón es de alquitrán
Nuestra risa de oropel
Más falso que todo.

Tan falso, siempre,
Después de todo.

Por eso recordaré
Que tras las avenidas
Los carros, las luces, las autopistas
Están, los que están
Los que se fueron
Yo, pendiente
Del momento
Del suspiro
Del polvo,
Sea muerte.

Con la muerte.

Después de todos
A pesar de todos.

Deseo póstumo.

cerveza

Acababa de leer
Un poema del viejo
Bukowski
John dillinger y le chasseur maudit.

No sé
Aún mientras
Escribo esto
No sé
No tengo nada
Más
Que esta pijama
Y el sol
Que incinera
La mañana.

Pareciera ser
Que todo
Tuviese un momento
Que las alcantarillas
Fuesen a rebosarse
Y que tarde
O temprano
La gente
Algún día
Dijera
“Mierda,
¿Leíste algo
De Cabrera?”
“Sí”
Contestaría otro
Imbécil de 22
Igual que yo
Con la misma pesadez
Con el estupor
En la garganta
Y la cerveza
Vacía
Que desea
Ser bebida.

“Sí
El tipo era un viejo
Sucio”
Contestaría
Y el otro
Se reiría
Ojalá que digan
“Tuvo cojones”.

Tuvo cojones.

Aunque lo dudo
Lo dudo por cuanto
Soy un
Imbécil
Que escribe esto
Porque afuera
Nada cambia
Y todo
Lo que se quiere
Nunca encuentra
Su camino
En relación
Conmigo.

No busco nada
La debilidad
Otra máxima
No kantiana
Hay tipos duros
Que salen a diario
Y se muelen los pies
Contra el asfalto.

Yo estoy aquí
Encerrado
En este puto cuarto
Viendo el sol
Un árbol
Que se menea
Con el viento
Y una vieja
Que toma un café
En un sofá
Y un tipo
Que pasea su perro
Mira el cielo
Lo miro
No hay nada
Más
Que azul
Y ella
Ya se ha ido.

10:00 AM
La ciudad
Muere
Y aquí
En este cuarto
La mierda se escurre
Del sanitario
Y el olor
Me golpea.

Estoy rancio
Pero aún
Tengo años
Tengo días
Para salir
A joder
A todos aquellos
Que quisiera.

Soy un tipo
Rencoroso
Vengativo
No olvido
Nunca lo hago
No es necesario
Vivir es pelear
Y para pelear
Hay que recordar
Tanto
Hasta que los oídos
sangren
Los ojos
Estallen
Y los dientes
Se quiebren
En su propio
Crujir.

Pero
A pesar de todo
Soy hermano
Y a mis amigos
Les cubro el culo
Y la vida
Lo que pueda
Sonriendo.

Y vuelvo a pensar
En esos tipos
De 22
Igual que yo
Y pienso que
Probablemente
Nunca llegue
A ser bueno
O ser reconocido
Pero al menos
Soy sincero
Y digo
Lo que pienso
Y escribo
Los tormentos
Y las risas
Que por algún
Instante
Transcurrieron
Esta vida.

Ojalá
Esos tipos
De 22
Lean un cuento
O un poema
De los míos
Encuentren el puto
Blog
Y miren al cielo
Y pisen las flores
Aquellas que a todos
Nos enseñaron a amar.

Ojalá
Las pisen
Escupan
Al cielo
Y beban
Lo que me faltó
A mi
Por beber.

Ojalá luego
Digan
“Ese era un viejo
Borracho”
Y sonrían
Como yo lo hago
Cuando leo
A Bukowsski.

Tal vez
Puede que ellos
Como yo
Piensen
En el amanecer
Mientras sean
Despertados
Por el sonido
De las ratas
Aplastadas.

Puede que
El malestar
Asuma
La realidad
Y los niños
Caguen
En la calle
Y los adultos
Se cuelguen
Por fin
Bajo el peso
De sus corbatas.

No puedo escribir: Sucio desencanto.

No puedo escribir
No me fluye una mierda
Las palabras se entrecortan al instante en que brotan
Demasiado cargadas, espesas
Coagulando heridas que no han sangrado
Los versos se chocan entre sí, y no tienen sentido.

¿Qué putas tiene sentido?
Me pregunto mientras tomo aire
Escupo al suelo, miro a la ventana
No tengo respuesta, la respuesta es nada
“Nada, ni un carajo” digo mientras golpeo las paredes
Con insultos que parecen proclamas
Con la rabia que no termina de encarcelarse en mis entrañas.

Y no surge una mierda
De los versos queda un puto cadáver exquisito
Uno involuntario, poco surrealista
Demasiado abstracto
Y me surge una pregunta
Una, sólo una
Demasiado estúpida, demasiado importante:

¿Qué mierda puedo hacer?
¿No tengo nada para decir?
¿Dónde putas se fue todo lo que quería escupir?

Tan sólo una pregunta que se encuadra en muchas:

¿Para qué vivir?
¿Para qué vivir?
¿Para qué vivir?

Me repito mientras recuerdo
Que en la nevera no tengo mucho
Tan sólo una botella de vino
Una de tantas
Y lo digo mientras pienso
Que mañana será un día
Uno de tantos
En los que me encontraré con otros náufragos
Con imbéciles con los sueños destrozados
Demasiado cansados como para permanecer parados
Extraviados ante tantos faros
Mesías de lo profano
Entre las putas, en el desierto de cemento
Con los ojos arañados
Con un poema encabronado:

De esos sucios
De esos que manchan las paredes de los incautos
Las consciencias de los felices, de los maravillados
De aquellos que desfilan en el asfalto
Con el cemento en los brazos
Abrazando una puta vida
En la que son tan sólo otros extraños.

Vivir para la poesía: vivir para el sucio desencanto.