Domingo en la tarde.

Oscar Muñoz

Encerrado en el cuarto
Viendo las arañas
Revolcarse en las entrañas
Estrellando la cabeza
Contra las paredes
Asomando la mirada
Hacia la ventana
Donde no queda nada.

Encerrado en este cuarto
Sintiendo la música partir
El día que muere
La noche que se pierde
En las mismas estupideces
De otros días
De otras noches
Nada que pasa
Todo que termina
Y yo sigo aquí.

Una guitarra en la esquina
El pasado que se agita
La vida que sigue
Los libros en la mesa
Cosas que se han perdido
En los últimos latidos
De aquel que lucha
Por estar vivo.

Siempre es el domingo
Siempre es al otro día
Todo sale mal
El cuerpo se acostumbra
La mente se acumula
De basura, resentimiento
Y poco a poco
La razón se debilita.

Busco una botella,
No sé qué hago aquí
No sé por qué sigo aquí
No sé ni qué quiero de aquí.

No sé qué será de mañana
No sé nada más
Que esta oscuridad
Que quema y abraza,
Estrangula la resaca.

¿Para qué vivir?
¿Por qué sigo aquí?
Sólo sé que un día
Me voy a morir.

Y del polvo a la vida
Habrá un llanto,
Y sólo eso será.

Sólo eso será
Cuando la noche esté sola,
Sola en su refugio estrellado,
Y la gente esté durmiendo
Y yo esté muy borracho
Como para pensar
En llegar despierto
Al amanecer.

En llegar siquiera
A sonreírle a la vida
Por última vez.

Ring fantasma.

Escupiendo veneno se quiebra mi lengua
Ya la saliva no aguanta
Está cargada, rancia, demasiado pesada
Y aún tengo palabras para tirar.

Mis ojos, perdidos
Difuminando rayos de luz que se pierden en la noche
En un antro que poco vale
Revolviendo el rojo con el amarillo Y formando un collage de atisbos
De recuerdos que se vierten bien adentro
Y que ya no quieren mirar para delante
A la noche que está oscura y ya no se puede caminar

Perdido bien adentro.

Mis pasos son las garras de metal de la máquina
Que está oxidada y no tiene quien la mantenga
“Falta poco, falta poco” me repito
Tocaré el suelo, no podré pararme
¡Mierda, no es mi casa! ¡la billetera, los papeles! ¡Mierda, aquí no va a ser!
Rompo el piso, deslizo, caigo.

No oigo, la música está muy dura
Y pienso en diálogos pasados
Conversaciones extraviadas en la memoria
Mentiras contadas para calmar las ansias
¡Ya será mañana, tranquilo! ¡hay que llegar, este no es lugar para morir!
En el suelo, mis pies son tentáculos fuera del agua
Resbalan
Mis ojos ven negro y rojo, amarillo erosionado
Rostros agolpados, burlones, con muecas de arrogancia
¿Si es esto? ¿Si es aquí?
Y no oigo nada, sólo viejas palabras que ya se fueron
Que nunca se llevó el viento, soplé en dirección contraria
La saliva se me escurre, aún tengo palabras
Aún tengo rabia.

Me levanto, me limpio la sangre que escurre
Sonrío, me llevo mi copa
¡A la mierda con todos! ¡Mejores golpes me he llevado!

En el ring de mi vida
No tengo esquinas
Y el entrenador ya no me grita
Caigo, me levanto, aguanto
Golpeo al aire, al enemigo no veo
Caigo, me levanto, aguanto
Golpeo los días
Se quiebran mis huesos
Sonrío,
Escupo al suelo
Aún no he perdido, en el suelo y bien jodido
Me queda mi jab, aún hay un golpe que puedo lanzar

Esta pelea podré ganar.