Un momento cualquiera

edward-hopper-casa-al-anochecer

Hoy he perdido y me reído
De mí mismo,
He perdido para recordarlo,
He visto mi rostro al entrar en la sala
De blancas paredes y rostros complacientes.

He tenido miedo de no lograrlo,
He sido temeroso de mis palabras.
He renegado de lo que no sabía,
Y los he visto a ellos, mirarme a los ojos,
Saben que estoy equivocado,
Olvidan la cara de esos
Que no esperan nada.

Hoy he perdido y no he entendido,
Por más que fallo no lo
Comprendo,
Las palabras se escupían solas
Y yo sabía que no había manera,
Que todo estaba escrito,
Que el balbuceo era sólo la postergación
De la derrota definitiva.

He sentido mi garganta crepitar
Ante rostros complacientes,
De gente que no conozco,
De gente que no entiendo,
De gente que es feliz,
De gente a quien
No le importo.

Ellos han sabido decidir por mí
En una sala blanca,
De techo bajo,
De rostros anodinos
Y sonrisas temblorosas,
Ellos lo saben:
Lo han vivido muchas veces,
Y olvidan con desinterés.

Fueron testigos de mi derrota
De una derrota como cualquier
Otra,
De una pérdida como la de cualquier
Día,
De un instante más
Que está llamado
A repetirse.

No lo saben,
No les es importante.
Han visto eso muchas veces,
Entienden que es así,
Para ellos nadie gana
Y todo se decide allí:

Es parte de la vida.
Están para eso,
Mientras no escucho
Mis palabras
Y sé que sigo
Justificándome ante
La mancha blanca,
Que se burla en la pared.

Culminación del dolor: La senda del perdedor.

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Un pequeño homenaje a Charles Bukowski en el día de sus cumpleaños.16 de agosto de 2013.

Nos dijeron como vivir
Y se olvidaron de enseñarnos
A maldecir,
Nos dijeron que saldría bien
Que todo al final estaría bien
Y Nos tiraron ahí:
Con la sangre en nuestras manos
Y el llanto de la vida.

Nos enseñaron a perder
Nos criaron para perder
El primer suspiro, la primera partícula de aire
Fue llanto, dolor
De haber dejado el paraíso,
Llegamos a la tierra
A sufrir,
A perder,
A perder hasta algún día
Ser felices.

Vivimos con esa esperanza
Luchar todos los días
Levantarse cada mañana
Gritar en silencio
Romper las paredes
Escupir desde el fondo
De las entrañas;

Y todo sirve para nada.

Perder,
Para ver si algún día
El destino se amedrenta
Mira los ojos
Siente la sangre
Emanando de los poros
Y se calma,

Y me deja ser feliz.

Nunca pasará
Nunca será
Todo al final
No deja más que muertos a los pies
Cadáveres de amigos
Demasiados enemigos
Y el cansancio de luchar.

Pocos nacen para ganar.

Yo perderé,
Hasta que el cuerpo deje de cicatrizar.

Perder para ganar.

Hiperrealismo Richard estes

Quisiera haberlo perdido todo
En algún instante
Y no tener más que
Esto que hoy tengo
Y que de nada vale.

Quisiera haberlo perdido todo
Haberlo perdido hasta que no tuviese nada
Nada más que yo
Y verme a un espejo,
Y no sentir remordimiento.

Quisiera habelro perdido todo
Para que aquellos que esperan algo de mí
No tengan motivos para hacerlo,
Para que todos esos que me atan
Me dejen libre
Y pueda volar.

Volar tan lejos que los ojos sangren al mirar
Volar más allá de las luces propias de la cordura
Mirar hasta matar
Volar hasta existir,
Hacer de la rebeldía un milagro
Y de la algarabía un retrato.

Beber
Beber hasta ganar
Beber hasta no tener nada más
Que extrañar
Beber hasta que la gente se diluya
En el aguardiente
Perder hasta que no quede otra cosa más
Que poder ganar.

Porque para ganar y existir
Siento que no me queda otra
Siento que sólo tengo
La botella
Las manos rotas
Y sólo me queda
Perder,
Hasta vivir
Hasta que los que están ahí
Me dejen huir.

Poder ser libre,
Algún día,
Ojalá,
Feliz.

Cumpleaños.

barbet bukowski

Madrugada
Mis amigos
A los lados
Yo
Tirado
En la cama.

Vivir es morir
Y yo aún
No conozco
Mi lecho
O mi muerte.

Madrugada
El vómito que se inhala
Las paredes que lo llaman
En mi vida
Muchas cosas sangran
Y hoy
Entierro lo que sirve
Y lo que no,
Hoy muero y renazco
Pero sigue la desazón.

Todo seguirá igual
veintitrés o cincuenta
Algo se muere
Cada día
Y no hay que llamarles
Penas
Sólo díganle
Existencia.

Vivir es perder,
Perder hasta dejarlo todo
Perder hasta que las palabras
Queden sin sentido
Perder hasta no tener nada
Perder hasta alcanzar
Lo que algún día
Todos los esclavos llamaron
Libertad.

Hoy, a los veintitrés
Todo eso
Y nada
Quiero.

Sólo quiero
Que la resaca
Se termine.

Sólo quiero
Volver a vivir
El día de ayer.

Sólo quiero
Despertarme
Sonreír
No saber
Qué fue
Ni por qué.

Sólo quiero
Fallecer
Y renacer.
Como hoy,
Como ayer.

Tan sólo un árbol amarillo…

klee

El árbol se mecía
Como las dudas y las penas
Se movía, casi muerto
Al borde del lamento
Y yo, allí
Sólo lo miraba.

Se retorcía en su propio eje
Las raíces pesaban
Como los años en la vida
Y del niño que jugaba
Y era feliz
Llegó al adolescente
Que perdía, y lamentaba
El pretender seguir
Estar siempre,
Allí.

Perder.

Sabía que algún día
Ese árbol se caería
El viejo amigo
Se molería
Contra la tierra
Y no resistiría.

Lo sabía
Lo había visto
En mi abuela y otros viejos
Que morían con la lengua afuera
Y con la sensación de felicidad
Enfrascada en una mueca.

Lo sabía
Como los niños que cargan
Su pena en  un arma
Y las mujeres que huyen
Con la ilusión en sus brazos
Lo sabía;
El árbol tenía ese mismo gesto
Ese mismo rostro
El mismo abatimiento
Llevaba mucho vivo,
Tanto que merecía
Estar muerto.

Y lo veía, a los quince años
Con los mismos ojos
Que a los veintidós lo recuerdo
Demasiado muerto
Para seguir vivo
Demasiado humano
Para no ser de cemento.

Y algún día
La brisa lo tumbó.
Yo quedé de pie
Recogiendo sus despojos
Las flores amarillas, blancas
El verde desparramado
La sangre que llama…

Había algo que quería
Irse con él.
Ese mismo algo que muere
Día a día
Sin que yo sepa
Muy bien
Por qué.

Amando la soledad

Grosz

Amando la soledad
Encerrado en este cuarto
Perdido entre unos trastos
Que hablan de mí.

Sumergido en todo esto
Con los ojos cansados
De cambiar canales
Y pasar por mi vida
Sin vislumbrar
Señales
Que sirvan de guía.

Amando la soledad
Mientras las escopetas eructan
Y los niños desarman fusiles
Mientras los soldados se multiplican
Y las guerras van y vienen
Mientras las vidas se pierden
Y los impuestos se incrementan
Como si no hubiese sitio
Suficiente
Para tanta gente.

Amando la soledad
Aferrado a ella
Borrando el pasado
Incinerando el presente
No hay futuro,
Sin ella
Y el pasado es tormento
Y el amor son tres pasos
Hacia la botella
Consumido, ya bebido
Sangra el anís
En la garganta
Y me pregunto
¿Dónde se ha ido?

¿Dónde se ha ido?

Y no hay nadie que conteste.

Solo
Solo
Raído
Perdido
Entre la gente
Solo
Mientras los árboles tiran frutos marchitos
Y los perros me muerden por la espalda
Mientras busco una sonrisa en un vaso de agua
Pero esta yace
En una botella de aguardiente
Mientras los sueños se esfuman
En un cigarrillo que se extingue
Sin llegar a nada.

Amando la soledad
Detestando el instante
Volviendo a detestarte
Amando el poder odiarme
Sonriéndole a la muerte
Bebiéndome los escaparates
Perdiendo ante la vida
Jugando a existir.

Amando la soledad
Me inclino hacia la cama
Cierro los ojos
“Ojalá nunca
Llegue mañana”

Apago la luz.