El rojo sobre la arena

Kokoshka-la-novia-del-viento-1914

¿Quién ha escrito
Esto que hoy siento?
¿De dónde surge el
Sonido del viento,
Cuando no queda nadie?

Hoy he despertado
Con la mirada blanquecina,
En una mañana gris.

He mirado por la ventana
Y he querido
Preguntarle al polvo:
¿Dónde terminan
Las cenizas?
¿En qué momento
El gris de los días
Se diluye entre
La brisa?

En algún momento,
Los pasos titubeantes
Se aferran a la marea
Del tiempo.
Y siento el temblor
Del azul del pavimento,
El dolor de verdes pájaros,
El rojo de una mirada canina.

¿Dónde se ha ido todo,
Hoy,
En esta mañana,
En el blanco de cualquier
Día
Y el silencio
De cualquier madrugada?

¿Quién es cómplice
De la quietud?
¿Por quién será abrazado
El viento?

¿Dónde estará ese mundo
En el que vive la noche,
Y los hombres arrancan
De la tierra los pesares,
Y la vida se convierte
En el arte de los transeúntes
Que caminan sin
Conocer el fin de sus pasos?

¿Dónde podremos crear
Eso que siempre esperamos…
El rojo del corazón
Bañando la arena?

 

Dos de la mañana

Featured image

Son las dos de la mañana
Y siento el latido de la noche
Golpear como agua
Contra las ventanas.

Son las dos de la mañana
Y siento el peso del día
Asfixiándose
En la llave del agua.

Son las dos de la mañana…
Y no sé que ha sido del día
Ni qué será de mañana.
Lanzo los dados,
Esperando dormir.

Escucho una canción que no me dice nada
Escucho una canción que confundo con otra
Escucho una canción que no planea acabarse…
No sé que ha sido,
Y nada parece saberlo.

De vez en cuando
Lanzo los dardos contra el blanco
Nunca lo veo,
Llevo los ojos cargados
Y no le atino…
No le atino.
Sigo intentando.

Son las dos de la mañana…
Y los días se sienten iguales,
A veces se me tensa la espalda
Siento que algún aullido
Pretende golpearme.

Pero siempre me tengo de vuelta
Yo,
De vuelta
Y espero no encontrar vuelta
A lo mismo.

Pero son las dos de la mañana
Y la noche, lentamente,
Parece irse.
Hay demasiadas estrellas
Sangrando
En las mismas noches
De todos los días.

Espero no las veas.

Espero…

No.
No,
Espero.

Tedio

plazoleta del Rosario

El frío corroe los huesos
Y siento tiritar hasta las vísceras
La misma gente de todas las mañanas
Llega a la misma hora de todas las mañanas
Casi todos fuman,
Yo bebo un café, que sabe más a agua
Que a otra cosa.

Es el mismo camino de todos los días,
La gente aún puede sonreír…
No tiene miedo a sonreír…

Las palomas se retuercen a un lado de la plaza
Se comen la basura de los hombres.
Un par de mujeres hablan de los planes del día,
Harán lo mismo que el viernes pasado.

El humo de los cigarrillos se va como la vida
Directo hacia el cielo,
Y se pierde en el intento.

Tanta fuerza se requiere
Para que todo no se despedace,
Y es lo mismo de todos los días,
Y aún se mantiene.

Retuerzo unas hojas para mantener el calor
Y las lágrimas se agotan en un suspiro,
Me levanto y sigo con lo mismo.
Será el perro frío
Que quiere matarme.

Domingo en la tarde.

Oscar Muñoz

Encerrado en el cuarto
Viendo las arañas
Revolcarse en las entrañas
Estrellando la cabeza
Contra las paredes
Asomando la mirada
Hacia la ventana
Donde no queda nada.

Encerrado en este cuarto
Sintiendo la música partir
El día que muere
La noche que se pierde
En las mismas estupideces
De otros días
De otras noches
Nada que pasa
Todo que termina
Y yo sigo aquí.

Una guitarra en la esquina
El pasado que se agita
La vida que sigue
Los libros en la mesa
Cosas que se han perdido
En los últimos latidos
De aquel que lucha
Por estar vivo.

Siempre es el domingo
Siempre es al otro día
Todo sale mal
El cuerpo se acostumbra
La mente se acumula
De basura, resentimiento
Y poco a poco
La razón se debilita.

Busco una botella,
No sé qué hago aquí
No sé por qué sigo aquí
No sé ni qué quiero de aquí.

No sé qué será de mañana
No sé nada más
Que esta oscuridad
Que quema y abraza,
Estrangula la resaca.

¿Para qué vivir?
¿Por qué sigo aquí?
Sólo sé que un día
Me voy a morir.

Y del polvo a la vida
Habrá un llanto,
Y sólo eso será.

Sólo eso será
Cuando la noche esté sola,
Sola en su refugio estrellado,
Y la gente esté durmiendo
Y yo esté muy borracho
Como para pensar
En llegar despierto
Al amanecer.

En llegar siquiera
A sonreírle a la vida
Por última vez.

Delirios, perdidos, jodidos.

Luces prendidas
Están perdidas
Las personas
Están idas
Las veo entre la maraña
En la telaraña quebrada
De los sueños, mucha rabia.

Mucha rabia y poca calma
Luces prendidas, sonrisas extraviadas
En un cuarto la gente se pierde
Tras una persiana mujeres se maquillan
Hombres tiran tragos al suelo
Quiebran la mirada
Rezagos de lunas marchitas
Que en algún momento
Fueron luz que guiaba el trayecto.

Y las farolas alumbran la nada
Las ratas las calles acompañan
Y la gente está extraviada
Miran por la ventana, no ven nada
Acarician la brisa con desdicha
“Está frío, estoy perdido” dice un tipo
De saco rojo y pijama de rayas
Que se asoma enfrente, que no quiere su presente
Fuma un cigarrillo, baja la cabeza
Desvía la mirada, no quiere mis ojos
Son bastante sosos, tristes, directos
Cargados de negro y apagados
La luz se quiebra, se difiere en un instante
Difuminada en la mirada
Cierro la ventana, bajo la persiana
No quiero nada, agacho la mirada
Prendo la TV, nada suena
Cierro los ojos, perdido en mi naufragio
Nadando en el día, sembrado en la noche
Me roe el miedo, me carcomen los reproches

¿Qué hice hoy? ¿Para dónde voy?
¿Qué hice hoy? ¿Dentro muerto, afuera perdido?
¿Dentro muerto? ¿Afuera marchito?
Lo repito mientras pienso, que detrás de todo:

La gente tiene miedo, la gente se retuerce
La gente roe, la gente miente
La gente es un invento, la gente es un jean desgastado en la vitrina
La gente es una enfermedad, la gente es la cura contra la humanidad
La gente es un incienso quemado tras un polvo mal echado
La gente es la mentira más grande de la estantería
Productos de su propia creación, benditos por su nombre
Son dioses en el infierno de las luces,
Y ahora con miedo, mañana con rabia
Mañana extraviado, hoy bien jodido
Soy gente, soy otro disfraz
Y ya conocen mi antifaz…

Ya conocen mi antifaz.

Estoy anclado, me vieron el rostro
No hay máscara que valga, será tragarme las palabras
Sinceridad es hablar sin pensar en el mañana
Sincero es el que ahora tiene miedo por lo que va a pasar
Son muchos, son todos
Son ratas, son mierda encerrada
Mierda tras las paredes, tras la tranquilidad de las ventanas
Vidrio que se rompe, vidas desahuciadas
Cuerpos que caminan, beben leche desde sus camas…

Bebo otro trago, me quemo tras vodka barato
Entra trancado, estoy llorando
¡MIERDA, BORRACHO!
¡MIERDA, BORRACHO!
NO TENGO UN AMIGO, AL MENOS NO CERCA
No tengo un amigo, al menos estoy lejos
De la gente, de las desgracias
Bebo otra copa, ya será mañana…

Me entrego a otra cerveza, ¡Puta arrogancia!
Que entre la gente, no hay cobija que valga
Que entre la gente, no hay loción que diga
“Mañana todo encaja, el futuro es sólo otro invento”
El futuro son varias pajas a Jenna Jameson
El futuro es otra mierda que no he pagado
Que me tiene embargado, y las facturas me tendrán cagado:

Cuando decida salir, cuando quiera escapar
Resurgir entre las cloacas, alzarme en mis alas
Quebrar la luz que me azota y me incita a quedarme de bruces al mundo
Sentir el beso del moribundo, sonreír sin tapujos
Abrazarlos a todos, los que están conmigo
Beber con los muertos, reír porque no nos queda menos

Que la compañía del recuerdo
Que los momentos de supervivencia
En los que vomitábamos, reíamos, tomábamos
Éramos varios, hoy somos todos…

Hoy somos pocos, los que aún nos tenemos a los otros
Los que aún no estamos solos
En estos cuartos, en estos ratos callados
Bebo intranquilo, Toso, quiebro el silencio
Me acuesto…cierro los ojos
Abro la ventana, están cerca… pijama de rayas/saco rojo/maquillaje/sólo otras ratas
Van y vienen, encerrado en mis vaivenes
Pienso en todo, me bajo otro trago
Me quiebro en pedazos
Escupo a la calle, santiguo los males
Me hago tres pajas
Apago la pantalla

¡MIERDA, QUE SEA MAÑANA!
No quiero morir de resaca
No quiero morir sin mearme en sus caras
Que mi chorro sea dinamita
Que mis palabras se escurran en napalm
Hoy marcho en el escuadrón,
Mañana estallaré dentro del pelotón.

Te querré un mañana.

Me levanté con ganas
De mandarte a la mierda, de besar tus migajas
Vaciar el recuerdo, perderme en la resaca
De tirar las alhajas y amarte con más ansias
Pero el recuerdo se me ha perdido
En una botella cuyo fondo no he bebido.

Te pensé varias mañanas
En las que la caminaba
Con la mirada enceguecida, con la risa magullada
Momentos de más rabia
Y aún la memoria no me fallaba.

Pero “¿Qué queda después?”
No somos nada
Tras el rincón yaces despistada
No puedo creer
Que te quiera con tantas ganas.

Y cada quién hizo su día
Destruyó la monotonía y paseó por otras vidas
Y ¿Ahora qué?
Me pregunto con las lágrimas atoradas
Y las dudas calcinadas.

El tiempo ha pasado
Y ha dejado todo regado
De mis días quedaron rezagos
De los tuyos aún no me he enterado
Pero “¿Qué puedo hacer?”
No nos queda nada

El recuerdo arde en la garganta
Mientras delirios azules
Se atosigan en mi mirada
Pupilas perdidas
Noche maltratada
Mañana será el día
Te maldeciré en la madrugada
Destruiré el recuerdo, risa coagulada
¡Puta vida!
Te querré entre mis andanzas
Mearé en la esquina de la esperanza.

El café.

Te levantaste,
Pensando que era de mañana,
Y encontraste,
Que la risa no había tocado tu ventana.

Las lagañas,
Te rasgan las entrañas,
Y de tus ojos,
Sólo emanan lágrimas,
Pesadas,
Algunas cansadas.

Tus pies avanzan lentos,
Tropezando,
Alejándose poco a poco de la cama,
Inseguros,
Añorando los días en que tenías calma.

¿ En qué momento la viviste?,
¿ Cuándo te perdiste en su mirada?,
Son esas preguntas,
Las que hoy callas,
En un café instantáneo,
Barato.

Como tu,
Lo que ha sido,
Yace Marchito,
Desahuciado,
Interrogado.

Eres la duda nunca resuelta,
Que te surgió una noche,
Que no dormiste,
Que hubo un sólo reproche,
¿Cuándo te fuiste?,
¿Para dónde y con quién?,
Son las hebras que hilvano,
En un barato café.