Deseo póstumo.

cerveza

Acababa de leer
Un poema del viejo
Bukowski
John dillinger y le chasseur maudit.

No sé
Aún mientras
Escribo esto
No sé
No tengo nada
Más
Que esta pijama
Y el sol
Que incinera
La mañana.

Pareciera ser
Que todo
Tuviese un momento
Que las alcantarillas
Fuesen a rebosarse
Y que tarde
O temprano
La gente
Algún día
Dijera
“Mierda,
¿Leíste algo
De Cabrera?”
“Sí”
Contestaría otro
Imbécil de 22
Igual que yo
Con la misma pesadez
Con el estupor
En la garganta
Y la cerveza
Vacía
Que desea
Ser bebida.

“Sí
El tipo era un viejo
Sucio”
Contestaría
Y el otro
Se reiría
Ojalá que digan
“Tuvo cojones”.

Tuvo cojones.

Aunque lo dudo
Lo dudo por cuanto
Soy un
Imbécil
Que escribe esto
Porque afuera
Nada cambia
Y todo
Lo que se quiere
Nunca encuentra
Su camino
En relación
Conmigo.

No busco nada
La debilidad
Otra máxima
No kantiana
Hay tipos duros
Que salen a diario
Y se muelen los pies
Contra el asfalto.

Yo estoy aquí
Encerrado
En este puto cuarto
Viendo el sol
Un árbol
Que se menea
Con el viento
Y una vieja
Que toma un café
En un sofá
Y un tipo
Que pasea su perro
Mira el cielo
Lo miro
No hay nada
Más
Que azul
Y ella
Ya se ha ido.

10:00 AM
La ciudad
Muere
Y aquí
En este cuarto
La mierda se escurre
Del sanitario
Y el olor
Me golpea.

Estoy rancio
Pero aún
Tengo años
Tengo días
Para salir
A joder
A todos aquellos
Que quisiera.

Soy un tipo
Rencoroso
Vengativo
No olvido
Nunca lo hago
No es necesario
Vivir es pelear
Y para pelear
Hay que recordar
Tanto
Hasta que los oídos
sangren
Los ojos
Estallen
Y los dientes
Se quiebren
En su propio
Crujir.

Pero
A pesar de todo
Soy hermano
Y a mis amigos
Les cubro el culo
Y la vida
Lo que pueda
Sonriendo.

Y vuelvo a pensar
En esos tipos
De 22
Igual que yo
Y pienso que
Probablemente
Nunca llegue
A ser bueno
O ser reconocido
Pero al menos
Soy sincero
Y digo
Lo que pienso
Y escribo
Los tormentos
Y las risas
Que por algún
Instante
Transcurrieron
Esta vida.

Ojalá
Esos tipos
De 22
Lean un cuento
O un poema
De los míos
Encuentren el puto
Blog
Y miren al cielo
Y pisen las flores
Aquellas que a todos
Nos enseñaron a amar.

Ojalá
Las pisen
Escupan
Al cielo
Y beban
Lo que me faltó
A mi
Por beber.

Ojalá luego
Digan
“Ese era un viejo
Borracho”
Y sonrían
Como yo lo hago
Cuando leo
A Bukowsski.

Tal vez
Puede que ellos
Como yo
Piensen
En el amanecer
Mientras sean
Despertados
Por el sonido
De las ratas
Aplastadas.

Puede que
El malestar
Asuma
La realidad
Y los niños
Caguen
En la calle
Y los adultos
Se cuelguen
Por fin
Bajo el peso
De sus corbatas.

Al viejo Hank.

Hank, hermano
Si te viera te invitaría a follar
Te pagaría una puta, madame entre su gente
Con el mundo entre los ojos
Cabellos bañados de cemento
Curvas elegantes, refinadas por el alcohol
Un buen culo, piernas fuertes
Rostro incinerado
Sonrisa de humano.

Me gastaría el dinero que no tengo
En comprar una botella
Fuera de vino, vodka, aguardiente o sólo cerveza
Dejaría los sorbos para poder escuchar
A aquel que de las calles supo recitar
Que hizo de la vida un poema
De la mierda un orgasmo
De la bebida una necesidad.

A aquel que se dio cuenta que el mundo
no es un sitio para respirar.

Poema dedicado al viejo Hank. Bukowski sí supo llegar más allá. Pensando en que yo nunca le lograría simpatizar.