Poema animal

Guernica Picasso

 

Adiós,
Todo será en otra
Vida.

El viento traerá remanso,
Los pájaros nadarán sobre el mar
De niebla,
Que es el cielo.

Hablarán con nosotros,
Nos incrustarán sus alas:
Trazarán el vuelo para llevarnos
A otra parte,
A otro tiempo,
Lejos de aquí.

Los perros cainarán sobre dos patas
Y pronunciarán nuestro nombre.
Seremos ciegos y sus ladridos
Asegurarán cada paso.

Los gatos, a lo lejos,
Cerciorarán que no nos
Perdamos,
Que cada latido lleve consigo
El camino a casa.

Todo esto será así,
Cuando estemos muertos.
Y en la tierra, siempre a lo lejos,
Los girasoles devuelvan la calma.

Girasoles grises

oskar-kokoschka-Dresden-Neustadt

Sigo el caudal de aves
Que surcan el cielo.
En el horizonte,
Sus alas tejen remolinos
Y la noche se curva bajo su peso,
Como si la tierra besase las estrellas
Y estuviésemos ascendiendo.

Lamo la superficie de las nubes,
Recorro el cristal de la luna,
Su superficie, áspera y frágil,
No reconoce mis dedos.

Cierro los ojos en espera
De la noche.
El día empieza a hacerse largo,
Y no entiendo a las personas
Que me salen al camino;
Murmuran expectantes
Un secreto que no conozco,
Reconocen la soledad
En mis aullidos.

Siembro una lágrima a la comisura
De mis párpados,
Y aguardo a que la sal cubra
Mis mejillas.

He recorrido esta ciudad durante mucho tiempo,
Tanto que he olvidado sus calles, sus esquinas,
Y su cielo se abre de cara a mis pensamientos,
Revolotean mis sueños como estrellas en el cielo,

Me siento caer.

Ya pronto será de noche.
Saltaré entre las estrellas
En busca de mi sombra,
Atenazaré mis pasos
Para no sentir su ruido.

Caminaré de cara a la luna
Sin ver al suelo,
Recogeré las lágrimas
Que olvidé
Quemar en el camino.

Al final de la noche,
Todos duermen sobre
Girasoles grises,
Cenizas agujerean sus alas:
No es más que la estela
de los pétalos carbonizados.

Su vuelo es aparente,
Como incipiente la risa:

Esperan vivir.