Probablemente

Munch

No puedes
Hacer sangrar
La madrugada.

La noche sigue
Larga
Y el dolor
Gime en las
Esquinas.

Algo ha muerto
Cuando nadie ha
Visto;
Capaz sea mi nombre,
O ya será el olvido.

Ahora,
Deambulo entre las esquirlas
Del negro y amarillo
Los reflejos de la casa,
Y no hay nada.

Algo se ha muerto.
He escrito tartamudeando,
Y la vida me duele.

Probablemente sea la boca
Rasgada contra la almohada.

Es demasiada esquiva
La penumbra de la mañana,
Y quisiera decir algo,
Pero todo me es distinto
Y sé que es pronto.

Probable…
Probablemente…
Capaz…
Tal vez…

No fue así,
Y puede ser de día.

 

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Vida entre paredes (En esta casa)

Edward-Hopper-Wallpaper-

Hay vida en esta casa.
Hay gente que duerme,
Y otros que se pierden
Entre las sombras y la luna.

En esta casa,
Hay sueños que reclaman ser vividos,
Aspiraciones que gimen,
Vidas que nunca serán llevadas,
Rezos que no llegan a nadie
Sonrisas que se pierden en nada.

En esta casa,
Una generación se debate
Entre la indecisión y el silencio.
El peso de los días
Ha marchitado a los abuelos,
Ha debilitado a los viejos,
Ha asesinado a los jóvenes,
Ha enterrado a los niños.

A dos pasos de la luna,
Preferimos las sombras
Fundidas en las esquinas de los cuartos.
Oímos las ratas
Contemplamos el roer
Besamos nuestras manos
Y nos aferramos a las sábanas.

El frío hace que todo tiemble,
Y aquí,
Todos se debaten
Para querer vivir
Sin mirar los cuartos
Donde todo se ha ido,
Y nunca ha querido volver.

En esta casa,
Todos mueren
Mientras juegan sus últimas cartas.
Ya no hay estrellas
Ni personas
No hay cielo,
Sólo un techo negro
Que impacienta los pasos.

La vida está cansada
Desde que todo empezó a doler.
Los niños no quieren a sus padres
Y las madres sólo quieren morir.

Me veo en medio de todos
Y siento miedo.
Hay demasiado silencio
Cuando todo se hace rencor,
Y ya nadie sabe
Ni pregunta,
Qué ha sido de mí.

No tengo la respuesta.
Y el sonido se pierde,
Se escapa de aquí.

A través del espejo

hopper night windows october art room

Te veo mirándote al espejo de reojo
Sin mucho más que el reflejo
De las sombras
A tus espaldas.
No sabes que te miro
Y si lo sabes,
Te encargas de ocultarlo.

Me visto rápidamente
Sintiendo el peso de la ropa
Comiéndome la carne,
Asaltando hasta el último
Rincón del vacío.
Ojalá no lo notes…

Luego caminamos
Sentimos la brisa gélida
sobre los rostros,
Las manos se ocultan una encima
De la otra,
Y hablamos de un par de canciones
Y de un par de poemas
Y de un par de cosas cualquiera
Que nos lleven a pensar en otras
Cosas.

Me dices que me amas
Que valoras cada segundo
Conmigo.
Y en mi cabeza las palabras se
Estrellan y los pensamientos
Se hilvanan sin mayor
Coherencia.
No te imaginas cuanto te quiero,
Seguramente te quiero más que a mí
Más que a cualquier cosa que tenga que ver
Directamente conmigo.

Mientras tanto,
Las nubes se pierden las unas contra las otras
Las estrellas pequeñas se ocultan detrás de las grandes
Como si no hubiese sitio para nada
Como si la noche tuviese que extraviarse
Para que nosotros sigamos caminando.

“¿Te sientes a gusto conmigo?”
“¿Estarás satisfecha
De lo poco
Y de lo triste?”
Y las preguntas se arrinconan
En un beso de despedida.
“Buenas noches”,
Me dices
Y en la esquina la noche se hace más oscura
Y ya no llega la luz.

Te siento lejos…
Las manos sobre mis bolsillos indican que es
Momento de irse rápido,
El tintineo de las llaves
Marca el frío de los pasos.

Siento el ardor en la palma
Cierro los ojos
Camino de memoria
De vuelta a casa.

Licor.

depresion_van_gogh

Voy por la vida embriagándome de todo
Me quedan los días por aparecer
Y voy por ahí encontrándome
Agarrándome a todo,
Sin nada que termine de
Suceder.

Voy por la vida embriagándome de todo
Bourbon, tequila, aguardiente,
Lo que sea que reviente en la frente
Lo que sea que me haga feliz.

Voy por la vida tomándome lo que sea
Porque sé que algún día
La muerte me va a tomar,
Y nada más va a quedar.

Por eso voy sonriendo,
Con la salida del sol,
Con el siguiente trago
De magno licor,
Y sigo aquí,
En el camino,
Jugándole al dolor.

Me bebo lo que sea,
Hay cosas que no terminan en dolor,
Hay cosas que me tienen vivo,
Y anestesian la desazón.

No tengo miedo,
O al menos lo enfrento
Con un trago,
Un instante más
Que le juegue al reloj.

 

Desilusión.

carne y madera

Creí
Creí cuando no tenía nada
Y me fui aferrando a ello.
Creí sin más en la sonrisa
Que veía con los días.

Creí
Creí al ver sus ojos,
Al verme reflejado en ellos
Creí cuando todo estaba oscuro
Y yo estaba muy sobrio,
Cuando la risa se secaba tras los escupitajos
De una noche enlagunada.

Creí, bajo el vodka y el baccardí
Creí tras el aguardiente
Creí bajo la lluvia
Creí mirando al sol
A veces sonriente,
Otras veces,
Con el dolor, entre los dientes.

Creí cuando no tenía nada más
La vi, sí, la vi,
Ahí, alegre
Pendiente de mí.

La vi deslizarse por mi vida
Aferrarse a mi espalda
Besarme las orejas
Y arrancarme la vida
Con cada roce,
Con cada palabra.

La vi, 
Hoy no está aquí.
Si el amor no es estar borracho
Y sentirse satisfecho,
No sé qué es,
Nunca lo sabré.

Si amar no es vomitar para querer besar
Y escupir las cenizas en los orinales,
En las cornisas, de la vida,
Beberse las tristezas y arrancarse los labios
En los cortes de las esquinas,
En los lugares de cuatro paredes,
Cuatro cornisas,
En las celdas de la vida,

No lo sé.

El hombre, como los vasos,
Como las piedras,
Como los pájaros,
Se quiebra,
Estalla,
Relampaguea
Hiede
Duele.

Creeré que esto no fue cierto,
Seguiré bebiendo,
Bebiendo,
Existiendo,
Hasta que los gatos chillen
Y la vida se me acabe.

Hasta que las cicatrices se marquen,
Y el cuerpo no sienta el desgaste.

Hasta que la luna me vea,
Y no se ría,
Antes me tema.
Creeré que se habrá ido,
Y  me compraré otra botella.

No hay tiempo para mí,
Menos para ella.
Miro hacia el suelo,
Queda poco espacio
Entre la carne y la madera.

Gotas.

paul klee

La gota que cae
Y no llega a nada
La vida que sigue
Con sabor a pernicia
Y yo que aún
Sigo sin avaricia.

La gente se mata
La gente, los perros
La vida se aniquila
A sí misma
Como si vivir fuese el único mal
Y todos lo tuviésemos que
Aniquilar.

Los segundos se escurren
La carne se agrieta
Los pensamientos se hilvanan
Al compás de la botella
Sigo aquí,
Sigo aquí
Sigo aquí mientras no me tengo
Sigo mientras me extingo
En la precisión del minutero
En la desazón del reencuentro:
Conmigo mismo
Con ese que se levanta
Y piensa:

¿Qué queda?
¿Qué queda?

Y no queda nada,
Y vuelve a empezar.

Y sigo caminando
Igual, sonriendo
Sonriendo,
Como si nada
Dolido
Hasta de respirar.

Vivir es muy duro.

Vivir es tan duro que pocos viven
Y muchos caminan
Vivir es tan fuerte que todos lo olvidan
Al instante de nacer
Vivir es tan triste que lloramos al ver;
y nos retorcemos y buscamos
La oscuridad,
La oscuridad del vientre
En el abrazo de la madre.

Por eso
Hoy,
Vivo aferrado
A la nada,
Y sonrío.

Sonrío así
No quede mucho
Para sonreír;
Sonrío mientras todo da razones
Para morir.

Como si las gotas cayeran
Y no quedara nadie
Para verlas.
Yo seguiré allí,
Mientras los muertos recuerdan a los vivos.

Mientras me tenga a mí
Seguiré allí,
Y los orgasmos se escurran
En la memoria
Y las risas se estrujen
En estos días,
Sin gloria
Sin pena
Pero con cierto aire
De dolor
Que sabe a esperanza.

Un poema interrumpido…

Quería dedicarme a escribir poesía
Pero la música estaba muy dura
Y en la calle
Alguien debía estar muriendo.

Quería tan sólo ver dos versos
Fundirse en mis ojos
Pero recordé el dolor de cabeza
Que me hacía tomar muchas pastas
De diferentes colores
Y ninguna me calmaba.

Y con todo
Yo tan sólo quería escribir un poema
Que fuese amargo
Como nuestras últimas conversas
Que supiera a basura
Como las últimas palabras
Que nos recitamos
Sin mayor asombro.

Y es que ambos lo sabemos
Esto es intrascendente
Como el dolor de cabeza
El muerto
La música
Pero está allí
Presente
Viviente
y nos respira al oído

Y yo tan sólo quería
Dedicarte un poema
Pero el semáforo seguía en rojo
Y las alcantarillas aún se rebosaban.