El perro de los ojos azules.

04-Edvard Munch-Head of a Dog. 1930s. Oil on canvas. 46 x 38 cm. Munch Museum, Oslo, Norway

Baste aclarar que los perros son los seres más nobles
Hermosos, leales
De todo lo que hay.
El lado oscuro de la moneda:
En el otro se mata la humanidad.

“And we sleep together like
that
with our
secret pact
and it’s nice enough to
make a man
weep, but I don’t
weep, do
you? ” Charles Bukowski.

Hay un pájaro azul en mi corazón
Que nunca salió
Lo dijo Hank
Primero
Mucho mejor que
Lo que podría llegar a decirlo
Yo.

Pero, digamos, que tengo el perro de azul
El perro de los ojos azules
Que se clava en mis pupilas
Y me hace volver…
Volver sobre los pasos
Escarbar sobre las huellas
Cortarme con las piedras
Del viejo cementerio.

El perro de los ojos azules me sonríe
En imágenes pasadas, imágenes que se cruzaban
Con otras de aguardiente, anís, gente que se quebraba
Al instante de aparecer
Como cristales impolutos,
Que no estaban ahí, que no podrían soportar
El paso de los días.
Y un mundo que se abría de piernas
Para que lo penetrara.

El perro de los ojos azules me miraba
Me enseñó a amar
Y con eso me dio un trago
De autodestrucción.

El dolor y el amor
Servidos en una copa
El amor iba primero
Un amor tranquilo, sereno,
Con demasiado por hacer
Con todo por hacer
Y lo otro, que vino después
Me sentó de lleno
Me enseñó a temblar

Me puso en mi sitio
Me trajo oscuridad.

Pero a la vez cierta calma
Los días de sol, de 40 grados de angustia
Se trasladaron por áridas montañas
De 20 grados.

La ciudad trajo otra gente
Otra vida
La misma rabia,
Un nuevo dolor,
Lo mismo de siempre.

Pero nunca olvidé al perro de los ojos azules
Me lo enseñó todo
Me dejó cicatrices
Nunca las lamió
Eran carne cruda
En descomposición.

Y entonces
Bukowski lo dijo primero.

El pájaro azul.

Yo me quedo con el perro
De largos cabellos ondulados
Hebras castañas que llegaron a amarrar
La locura
Dejarla en tranquilidad.

Ella no lloró.
Yo fui el que lloré.

No había nadie más
Puede que otros.

¿Lloraré, otra vez?
Le pregunto a Hank
Para que conteste
Con otro animal.

Me lo sigo preguntando
Tras cada sorbo de anís.
Me lo sigo preguntando
Cada fin de año
Mordiendo las uvas
Para luego escupir.

¿Amaré?
Es la moneda
La que está por caer.

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Culminación del dolor: La senda del perdedor.

pic-bukowski1

Un pequeño homenaje a Charles Bukowski en el día de sus cumpleaños.16 de agosto de 2013.

Nos dijeron como vivir
Y se olvidaron de enseñarnos
A maldecir,
Nos dijeron que saldría bien
Que todo al final estaría bien
Y Nos tiraron ahí:
Con la sangre en nuestras manos
Y el llanto de la vida.

Nos enseñaron a perder
Nos criaron para perder
El primer suspiro, la primera partícula de aire
Fue llanto, dolor
De haber dejado el paraíso,
Llegamos a la tierra
A sufrir,
A perder,
A perder hasta algún día
Ser felices.

Vivimos con esa esperanza
Luchar todos los días
Levantarse cada mañana
Gritar en silencio
Romper las paredes
Escupir desde el fondo
De las entrañas;

Y todo sirve para nada.

Perder,
Para ver si algún día
El destino se amedrenta
Mira los ojos
Siente la sangre
Emanando de los poros
Y se calma,

Y me deja ser feliz.

Nunca pasará
Nunca será
Todo al final
No deja más que muertos a los pies
Cadáveres de amigos
Demasiados enemigos
Y el cansancio de luchar.

Pocos nacen para ganar.

Yo perderé,
Hasta que el cuerpo deje de cicatrizar.

Al viejo Hank.

Hank, hermano
Si te viera te invitaría a follar
Te pagaría una puta, madame entre su gente
Con el mundo entre los ojos
Cabellos bañados de cemento
Curvas elegantes, refinadas por el alcohol
Un buen culo, piernas fuertes
Rostro incinerado
Sonrisa de humano.

Me gastaría el dinero que no tengo
En comprar una botella
Fuera de vino, vodka, aguardiente o sólo cerveza
Dejaría los sorbos para poder escuchar
A aquel que de las calles supo recitar
Que hizo de la vida un poema
De la mierda un orgasmo
De la bebida una necesidad.

A aquel que se dio cuenta que el mundo
no es un sitio para respirar.

Poema dedicado al viejo Hank. Bukowski sí supo llegar más allá. Pensando en que yo nunca le lograría simpatizar.