Gritos en la calle…

kokoschka

De vez en cuando escucho los gritos
De la gente en su silencio,
Aullidos que pesan en la conciencia
Y no revientan cristales.

De vez en cuando escucho la algarabía de la vida
De todos los marchantes,
Se escurren por las avenidas, por el transporte
En la fila de los bancos,
A veces en los restaurantes,
Se escuchan sus susurros
Se desvían las miradas.

Nadie quiere ver a nadie
Y al estrépito de los teléfonos acude la muerte:
Movimientos involuntarios,
Dedos apabullándose en bolsillos angostos
Quebrándose en convulsivo movimiento.

Nadie llega a nada.

Todos escarban en sitios ya recabados
Esperando encontrar algo.
Escarban cadáveres como si fuesen alimañas
Mordiendo carne que cada vez sabe más rancia.

Yo los acompaño
Soy la risa en el silencio
La voz que quiebra la marea,
El llanto en medio de la procesión.

Me detengo de vez en cuando a mirar,
Sólo a mirar,
Me detengo en sus ojos opacos,
No muy brillantes,
Ojos felices sin demasiadas lagañas
Ni lágrimas para contar.

Corto los recuerdos con pinceles bañados en gasolina
Esperando que el lienzo pruebe el fuego.
Y de vez en cuando los miro
A veces hablo,
Sonrío,
De la misma manera que, creo,
Ellos lo hacen.

No lo consigo.
Me voy solo.
Sigo solo.
A pesar de concurrir en las filas de los bancos
Asistir a los mismos restaurantes
Dormir en las mismas sillas
De los mismos precarios buses,

No soy de lo mismo,
Y a veces creo
Al mirarme al espejo,
Que los ojos me brillan
Y detrás del iris oscuro
Se dibuja el silencio…
Un grito que brilla, y busca,
El humo que apacigua el fuego.

Miro de cerca
Y sonrío.
Ojos quebrados reflejados
En un viejo espejo de baño.

Sigo así.

 

A la mierda con todo.

grosz_eclipse-of-the-sun_1926

Al carajo los abogados
Esos que están
Con los sueños
Prescritos
Y la vida
Desahuciada.

Al carajo los médicos
Que viven del infarto
Y sueñan
Con una meada
Bajo los cálculos.

Al carajo los economistas
Que juegan a las cifras
Y se ríen
Con su avaricia
De las estadísticas
De desempleo.

Al carajo los veterinarios
Que quieren ver
A mis perros
Muertos
Y a mi gato
Envenenado.

Al carajo los publicistas
Que mantienen el ardor
Y la modorra
A cambio de una
(Ojalá)
Varias
Coca-Colas.

Al carajo los políticos
Que viven del asalto
Y del engaño
Al carajo con ellos
Que prefieren asesinar
A su gente
De a poquitos
En las noches
Cuando los bancos abren
Y la gente duerme.

Al carajo con los bancos
Que la usura los mueve
Bajo el salvajismo
Del Estado
Cómplice
Y todos
Sin morada
Sin casa
Donde esconderse.

Pero la economía avanza.

El PIB ha subido
Y que se vaya a la mierda
Junto con el resto de las
Cifras
Estadísticas
Y demás mentiras
Que escupen los periodistas
Desinformados
En sus precarias
Y mal redactadas
Noticias
De mediodía.

El mediodía de los muertos
¡Este es!
El mediodía de los muertos
¡Donde todos callan!
¡Ya no se oyen los lamentos!
¡Y a la mierda con todo!
¡Con todos!

¡Vivimos en el infierno!
Y no hay nadie que tire
La primera piedra
O ponga
La primera bomba
En el congreso.

Estamos en Colombia
Y la gente
Aún sigue
Riendo:

Mientras Mcdonalds bombardea
Y la gente
Se llena de Nutella
Los muertos caminan
Bien afuera
Y en el campo
Ya no quedan frutas
Ni maizales
Ni vacas
En sus pastizales.

Es la muerte
Del mediodía
La muerte
Que los noticieros
Cuentan
Y luego ponen
Un par de piernas
Un culo
Buenas tetas
Y es la farándula
Del día a día
La que mantiene a la gente
En las oficinas
Muriendo
Lentamente
Riendo
En Colombia
El infierno
Donde todos
Ríen
Ríen
Y ríen
Mientras la guerra
Sigue
Y los reptiles
Del congreso
Se escurren
En sus asientos
Y los políticos
De a sueldo
Mercenarios
Gritan todos

¡El pacto ya está hecho!
¡El pacto ya está hecho!

Y la democracia es
La excusa
Para que todo esto
Siga sucediendo.

¿Votarías
Por mí?