Dos de la mañana

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Son las dos de la mañana
Y siento el latido de la noche
Golpear como agua
Contra las ventanas.

Son las dos de la mañana
Y siento el peso del día
Asfixiándose
En la llave del agua.

Son las dos de la mañana…
Y no sé que ha sido del día
Ni qué será de mañana.
Lanzo los dados,
Esperando dormir.

Escucho una canción que no me dice nada
Escucho una canción que confundo con otra
Escucho una canción que no planea acabarse…
No sé que ha sido,
Y nada parece saberlo.

De vez en cuando
Lanzo los dardos contra el blanco
Nunca lo veo,
Llevo los ojos cargados
Y no le atino…
No le atino.
Sigo intentando.

Son las dos de la mañana…
Y los días se sienten iguales,
A veces se me tensa la espalda
Siento que algún aullido
Pretende golpearme.

Pero siempre me tengo de vuelta
Yo,
De vuelta
Y espero no encontrar vuelta
A lo mismo.

Pero son las dos de la mañana
Y la noche, lentamente,
Parece irse.
Hay demasiadas estrellas
Sangrando
En las mismas noches
De todos los días.

Espero no las veas.

Espero…

No.
No,
Espero.

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Entre paredes

kentridge2

Tantas razones para querer la propia vida
Tantas razones para no matarse.
Tantos momentos para emprender la huida
Tantos instantes para terminar con todo.

Tantas razones he tenido
Para querer huir
Para querer despedazarlo
Todo,
Para sentarme a mirar a la pared
Y remendarlo
Todo,
No sé lo que he hecho.

Nadie sabe
Lo que ha sido
De sí.

Me desprendo de un par de pensamientos
Interrogo a las paredes,
Y todo rebota, rebota, rebota
Se estrella contra la cama
Me tiene de vuelta
Y vuelvo a comenzar.

En el transcurso de los años
He aprendido a odiar lo más querido
He querido odiar lo más querido
A veces puedo
Otras no.

Sin embargo,
A veces logro mirar por la ventana
Y de la gente,
Brota el murmullo.
No es lo mismo de siempre,
Es diferente.
No lo entiendo,
Vuelvo a la cama
Me hago una paja.

Espero estar bien.

En el curso del tiempo
He decidido hacer muchas cosas
No he logrado nada.
He remediado mis fracasos
Con un par de lamidas
A los vasos rotos,
Y mi lengua la he remendado
Con sal, mierda,
Y demás sentimientos
Encontrados.

No he logrado mucho,
La vida ha hecho
Lo que ha querido
De mí.

De mi vida he amado lo que no he hecho,
He despreciado lo que he sido
He querido volver a estar,
Volverlo a vivir,
Para que fuese diferente.
Empero, siempre fui “yo”,
Siempre ese yo, del momento,
El yo presente,

El que estuvo,
Ahí.

La edad me ha dejado con varias cicatrices
Un par de dedos sangrantes
Y las uñas enconadas.
Siempre quise saberlo antes,
Pero tuve que vivirlo
Para aprenderlo.

Nunca fui suficiente.
Nunca fui demasiado.
Eso sí, puedo decir,
“Estuve presente”.

De los años transcurridos
Con poco me he quedado:
Un par de películas
Un par de libros
Un par de retazos
Unos buenos amigos
Varios tragos
Recuerdos que se incineran
Tras la luz de la ventana.

Nada ha sido mío…
Pero lo he disfrutado.

De lo poco que he sido
Me he quedado con lo que no soy,
Con lo que no he podido ser.
El desprecio es el gas que hace que estallen
Las paredes,
Y los recuerdos
Y los instantes
Y las sonrisas
Y la ira
Y todo lo que hace
Bello al hombre.

Me quedo con todo,
Menos conmigo…
A pesar de mí.

Abro la llave
Y el grifo gotea…
Caen pedazos
Cae el agua
Se confunde con
Los gritos,
Con el sudor
De las manos.
Espero no verme.

Siento vivir.

 

Palabras en la noche

matisse

Escribo mientras siento tus dedos
Sobre mi espalda,
No puedo ver las palabras
Pero siento que ellas
Me ven a mi.

Me quedo mirándote y te siento
En palabras,
Las luces me golpean
De lleno en la cara
Y en mis ojos siento el negro
Seguro roce con los tuyos.

Nos quedamos viendo
Tus ojos ven más allá de los míos
Traspasas el negro
Traspasas mi carne
Rasgas mi alma
Y la besas en un gesto
De buenas noches.

Me acaricias las orejas,
Los labios
Siento el sonido de tus venas
Golpear contra la puerta.

Sé que estamos solos
Rara vez me he sentido
Acompañado.

No veo las palabras
Las palabras me ven
A mí.

Tu mano yace quieta
Y en la noche ya no se oyen las sirenas
Ni los carros,
Ni la gente
Ni el quiebre de las hojas
Entre mis manos.

Estamos solos
Pocas veces me he querido
Pocas veces me he sentido
Acompañado.

El sonido de nuestros pasos
Acerca las miradas
Sonrisa a sonrisa.
El silencio intermitente
Que no se pierde,
Te hace preguntarme:
“¿En qué piensas?”
Y yo te digo que
Te acabo de hacer un poema.

Prometo escribirlo
Comienzo por el final
Esperando, de nuevo,
Volver a comenzar.