El retrato…


Cruzas la puerta y bajas la cabeza. Respiras. Todo te sabe a mierda. Miras por la ventana eso que ya no te llama, murmuras, frases que no te importan, y que no te bastan. Marchas, mirando por la rendija, es sólo una bala, gritas, esperando romper con el silencio, puteando la noche. Manchas, pintadas en ese lienzo al que llamaron pared, rojo, en ese cuadro expresionista, que ni Grosz conocía; negro, como todo lo que se ve,  entre tanta luz blanca. Rifa, sus sueños y su vida, la última caricia, quema, el ardor de la garganta, del vómito apretujado.

¿ Acaso no lloras en las noches?, vomitas. Ríes, cuando tenías que lamentar, comes, aquello que tu boca no debía probar. Sueñas, con volver a despertar, lloras, por tener que lamentar, el cuadro que tu vida no supo crear.

Respiras, accionas, el estallido trona, y la bala tu cráneo perfora. Vomitas, ríes, lloras. Pintaste el retrato que nunca quisiste inmortalizar.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s